Cansado de la foto, Velázquez golpea la mesa en el Congreso: "Somos kilómetro cero, pero nos tratan como descarte del sistema"

28.11.2025

En un Congreso acostumbrado a los discursos de compromiso y a las frases de ocasión, la intervención de Dante Velázquez, intendente de La Quiaca, fue un corte abrupto en la línea de producción de la política rutinaria. No fue un texto leído para el archivo parlamentario: fue un golpe sobre la mesa. "Estoy cansado de que los intendentes pongamos la cara y después no pase nada", lanzó, poniendo en palabras el hartazgo de cientos de jefes comunales que administran pobreza con recursos en retirada.

Velázquez habló desde un lugar concreto: la periferia del sistema, la puerta norte del país, la frontera donde la geopolítica no es un concepto académico sino un hecho cotidiano. Recordó que los intendentes son el kilómetro cero del Estado, la primera ventanilla cuando hay un desaparecido, un drama social, una emergencia climática o un conflicto económico. Sin embargo, son los últimos en recibir herramientas, presupuesto y reconocimiento normativo.

En su exposición, el intendente denunció la erosión sistemática del poder municipal: un modelo donde la Nación acumula potestades, las provincias negocian a puertas cerradas y los municipios quedan reducidos a gestores de lo inmediato, pero sin capacidad de planificación estratégica. El debate sobre el IVA, la coparticipación y los recursos genuinos no es, para él, una discusión técnica: es la línea que marca si el interior profundo será sujeto de desarrollo o seguirá siendo un proveedor barato de mano de obra y recursos.