España busca identificar a los migrantes muertos en Ceuta con pruebas de ADN

España reforzó el operativo policial y forense para identificar a los migrantes fallecidos en Ceuta, luego de la tragedia migratoria que dejó un saldo de 141 víctimas y decenas de familias que todavía buscan respuestas sobre sus seres queridos.
Los especialistas avanzan con la toma de huellas dactilares y muestras de ADN para establecer la identidad de los cuerpos que aún no pudieron ser reconocidos y posteriormente contactar a sus familiares.
La mayoría de los cadáveres serán enterrados en Ceuta durante los próximos días, según informaron las autoridades, mientras continúa el trabajo para conocer quiénes eran las personas que murieron durante el intento de ingreso al territorio español.
Un operativo forense ampliado por la magnitud de la tragedia
La cantidad de fallecidos desbordó la capacidad habitual del equipo forense de Ceuta, que cuenta con cinco integrantes y que durante todo 2025 había intervenido en 76 casos.
Ante la llegada de decenas de cuerpos en pocos días, las autoridades incorporaron a ocho especialistas procedentes de la península y habilitaron un depósito de mayor capacidad en un antiguo hospital militar.
El director del equipo forense, Manuel Aparcero, explicó que se encontraron con "un número de víctimas que los desbordó a nivel operativo" y destacó la complejidad del proceso de identificación.
Familias siguen buscando información
Mientras avanzan las tareas forenses, familiares de los migrantes desaparecidos continúan con la búsqueda de información a través de redes sociales, consultas ante organismos oficiales y recorridas por depósitos de cadáveres.
Uno de ellos es Jamal Bahloul, de 26 años, quien intenta saber qué ocurrió con su hermano Mohamed, de 22. Según relató, el joven salió de su casa en Tánger y la última comunicación que tuvieron fue el pasado 30 de julio.
Otros familiares se trasladaron hasta la zona fronteriza entre Marruecos y Ceuta para reclamar respuestas y consultar por sus seres queridos.
Según estimaciones españolas, alrededor de 72.000 personas ingresaron de manera irregular desde Marruecos hacia Ceuta en apenas 24 horas, en uno de los episodios migratorios más graves registrados en la región.
Las primeras autopsias realizadas determinaron que muchas de las personas fallecidas murieron por parada cardiopulmonar, un cuadro compatible con ahogamientos, según los especialistas.
